Se trata pues, de escuchar con nuestras manos lo que nos está comunicando el paciente desde ese lugar desconocido de sí mismo, hacer caso a nuestra intuición para saber interpretar debidamente esto que nos está comunicando, y transmitir con nuestras manos aquello que hace que alguien cambie su actitud, que se empiece a dar cuenta de lo que está sucediendo en torno a él y dentro de él, que comience a cambiar su escala de valores, en definitiva, que se sienta cada vez más armónico, más en paz consigo mismo, más lleno de vida, ..., un poco más feliz cada día. Esta es la mejor manera de empezar una “conversación”.
Todo esto seremos capaces de hacerlo gracias a los ejercicios de desarrollo del tacto, uno de los cinco sentidos más comprometidos con nuestros semejantes, con el mundo que nos rodea y con nosotros mismos.
Todos los años se gastan miles de millones en satisfacer cuatro de los cinco sentidos humanos. Industrias enteras han surgido alrededor de uno o más de ellos: la televisión y el cine sirven a la vista; la radio y los discos al oído; los supermercados y restaurantes satisfacen el gusto, y las empresas de colonias y perfumes abastecen al olfato. En cambio el tacto ha quedado fuera.
El tacto es el primer sentido que desarrollamos. A través de las manos y del tacto con todo nuestro cuerpo nos relacionamos con el mundo que nos rodea y aprendemos a conocerlo.
Nacemos con la necesidad de un contacto cálido y amoroso, y esa necesidad sigue con nosotros durante toda la vida. La estimulación táctil es un impulso corporal básico y es sorprendente con qué frecuencia la subestimamos.
El tacto es el primer sentido que desarrollamos. A través de las manos y del tacto con todo nuestro cuerpo nos relacionamos con el mundo que nos rodea y aprendemos a conocerlo.
Este impulso ha sido descrito como “hambre cutánea”. En realidad, la privación táctil tiene algunas similitudes con la desnutrición: ambas conducen al estancamiento del crecimiento, tanto físico como psicológico.
Esta forma de comunicación no verbal definida mediante el ejercicio del tacto tiene su mejor expresión en el masaje sensitivo, al activar entre terapeuta y paciente una verdadera comunicación, convirtiéndose en una auténtica terapia.
Inscripciones y Tasas
El taller consta de 7 horas con un coste de 80€ que se ha de abonar en su totalidad al comienzo del primer día de clase.
Para inscribirse en un curso se habrá de rellenar un formulario de inscripción que se puede bajar de la web o solicitar en itiee, acompañado del pago de 40€ como reserva de plaza.
Este trámite se puede realizar de varias formas:
- Personalmente en itiee
- A través de la pagina web puede enviar la hoja de inscripción y el importe por transferencia
- Por teléfono se le tomaran los datos y enviará el importe por transferencia.
Los envíos por transferencia se realizan a nombre de itiee cuenta nº0182-1928-40-0201542688 del BBVA, indicando el nombre del participante y el nombre del curso.
Cancelaciones y devoluciones
Las inscripciones han de hacerse con un mínimo de una semana de antelación a la fecha de comienzo del curso. En el caso de que el alumno al final no se incorpore, al curso por el que ha hecho la inscripción, perderá el derecho a su plaza y el importe de reserva.
Los cursos se celebrarán con un mínimo de 6 personas, en el caso de haber realizado la reserva y de no celebrarse el mismo, se devolverá el importe integro durante la semana siguiente a la fecha de el curso no celebrado.
Fechas y Horarios
El taller se celebra el sábado 25 de julio 2009 en horario de 10-14 y de 15-18h.