Mi búsqueda personal, me llevo a estudiar diferentes campos. El mundo del color y la forma, que desarrolle con pintura, la psicología, en la Facultad Kennedy y diferentes abordajes terapéuticos como la Géstalt y la Pisco síntesis, integrando el cuerpo, el movimiento y la expresión como liberadora de estados emocionales arraigados en lo que Rach llama “corazas musculares”, fortalezas que nos defienden, pero también nos aíslan de todo nuestro potencial.
En la pintura y el movimiento encontré posibilidades creativas que me permitieron avanzar en el conocimiento de mi misma, sobretodo en las potencialidades que podía desarrollar para el camino de la integración.
También fui ampliando el espacio del campo de la vibración, por lo cual el color, me llevo a los aromas y estos al sonido. La integración de estos dos aspectos se desarrolla en el Almagrama: frecuencias de sonido que colaboran a disolver creencias y estados emocionales que hoy en día no son útiles para la acción correcta en nuestras vidas.
Los resultados tan efectivos de la aplicación de técnicas sutiles para encontrar la armonización de los estados emocionales, me hace ser una entusiasta comunicadora de estas técnicas.
Las flores de Bach, la aromaterapia, los elixires de gemas preciosas, la pintura expresiva, los mándalas, despiertan o conectan con el sistema autorregulador del cuerpo, que abre los campos al equilibrio, a la armonización y me permite encontrar el estado de calma y júbilo al mismo tiempo.
Creo firmemente que la integración de los dos hemisferios cerebrales, es parte fundamental del crecimiento y desarrollo de todas nuestras potencialidades y por ello, en este momento, estoy avocada a todas las técnicas que desarrollen esta integración.
Por eso la expresión creativa, permiten ampliar el campo de percepción, donde encontramos la intuición, camino a desarrollar en estos tiempos, y así poder elegir con acierto los pasos que nos lleven a la evolución como seres humanos.